Compras de año nuevo

El 2016 ya es un hecho. Todos vivimos un nuevo año y comenzamos nuestras labores diarias. Los niños van al colegio, los padres al trabajo y los abuelitos se quedan en casa descansando. Luego de unas merecidas vacaciones de fin de año todos y todas necesitamos conectarnos con nuestra rutina diaria. Forma parte de esa rutina ir de compras. Ya se sabe que esa es una tarea muy pesada, pues lleva tiempo y energía, pero la realidad es que sin las comprar la casa es un verdadero caos. Como ya comenzamos un nuevo año, lo mejor será que repasemos nuestras provisiones y elijamos que debemos comprar con urgencia.
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Por ejemplo, cuando tenemos muchas personas en casa alojadas por fin de año es muy usual hacer desayunos colectivos, en los que participamos con nuestros amigos, colegas de la universidad, tíos y hasta abuelos. No debemos olvidar a los suegros y suegras, que sino, podemos tener problemas con nuestra pareja. ¿Qué desayunamos usualmente? Pues en el caso de mi familia es usual desayunar leche o yogurt. Los lácteos a mis hijos les encantan desde pequeños. Sería una buena idea comprar en el supermercado varios litros de leche y de yogurt. A algunas personas les gustan la leche y el yogurt de sabores, lo mejor es listar las preferencias de cada cual, así la compra será un éxito.
Además, a mi hija Melissa no le pueden faltar sus cereales con sabor a chocolate. Por otro lado, a Adrián, mi hijo pequeño, le gustan los cereales con sabor a miel. Los invitados seguramente también tienen preferencias en este sentido.
Otro alimento que es imprescindible para el desayuno son los huevos y el pan. Ah, no olvidemos el jamón y el queso. Sino, probablemente nos hagan virar al supermercado.
El desayuno es el turno de comida más importante del día, es el que nos da los componentes necesarios para poder hacer las actividades físicas del día: caminar, hablar, pensar, correr… Si no tenemos la costumbre de desayunar saludablemente o siquiera desayunar, esto puede ser muy perjudicial para el organismo. Los pediatras recomiendan que desde edades tempranas se le enseñe al niño a comer en cada turno de comida, priorizando los desayunos. En los centros de estudios internos todos los turnos de comida se respetan: desayuno, almuerzo, cena. Se trata de momentos del día donde reponemos la energía que vamos gastando. Es así que tendremos salud.

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