Comprar en Internet, lo mejor para estar cómodos

Hace algunos días mi hijo me dijo que quería una bici nueva. Yo estaba con miles de trabajos pendientes arriba, y le comenté que lo dejaríamos para más adelante. Él me miró y me dijo que siempre tenía las mismas respuestas. Que mejor lo dejábamos y punto. Esto me entristeció mucho, porque la verdad es que mi hijo es lo más importante para mí, pero a veces sencillamente el trabajo me absorbe demasiado tiempo. Pensé en varias opciones. Primero pensé en que mi madre fuera con el nene a comprar la bici nueva, pero no me convenció, porque si el pequeño me lo comentó a mí es que es importante para él que vayamos juntos. Por otro lado, en esperar a que su papá venga de su viaje por África, pero eso tampoco me servía, porque mi esposo regresa del Congo nada menos que en dos meses. Él es biólogo y se encuentra en África investigando acerca de los cultivos de la caña de azúcar en estas zonas. No quería que el niño esperara tanto, aunque es realmente mi esposo quien se encarga de ese tipo de trámites con el nene. Tengo que confesar que escoger patinetes eléctricos o bicicletas de última generación no son lo mío. Por otro lado, me quedaba mi hermano para hacerme esa gestión tan engorrosa. Si bien él no es de muy buen quedar con la familia, podría molestarlo con eso, dado que jamás le pido nada. Pero no. Me parecía que se lo iba a tomar a juego, y no elegiría la bicicleta que mi hijo se merece. La mejor. Deseché rápidamente esa idea. No quería defraudar al niño. Bastante con que me paso más horas de las que me gustaría en el trabajo, en vez de acompañarlo a sus actividades extracurriculares. A mí me encantaría asistir con él a sus clases de karate o sus clases de piano, pero no me da tiempo con el horario de locos que tengo en mi oficina.

Como verán, me quedaban pocas opciones para solucionar este problema familiar, y quería hacerlo bien. Decidí que nadie mejor que el propio nene escogería mejor su bici de año nuevo. Entonces tuve una idea muy buena: ¡la compraremos justos! Y así lo hicimos. Yo soy una obsesa de Internet, todo lo hago a través de la nube. Entonces, por qué no emplear mis conocimientos para comprar junto a mi pequeño.

Elegimos una bici color rojo muy hermosa. Asunto resuelto.

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